Soy… (el entrevistado se presenta como quiere)
Hijo de arquitectxs, diseñador gráfico amateur desde que tengo 14 años, y profesional desde que terminé la carrera en FADU/UBA en dónde me quedé y doy clases desde 2001. Siempre trabajé de forma independiente, dirijo mi estudio Risónico, trabajo solo y acompañado en diseño de IDENTIDAD de todo tipo y soporte. Hago tapas de discos y de libros, afiches para teatro, y hace más de 20 años diseño secuencias de títulos y afiches para CINE. Me gusta pensar el diseño como una profesión que me deja pensar, hacer, sentir y jugar. En 2015 cuando cumplí 40 me proyecté inventor a los 50 y músico a los 60 (acordeonista), además de diseñador obvio.

Habré trabajado ya en más de 100 películas, acá afiches de 4 de ellas que me gustó mucho hacer, con distintos registros gráficos.

¿Cuál fue tu primer acercamiento al diseño gráfico?
Recuerdo de chico dibujar de memoria el logo de THE DOORS en la calle con una piedra, también me encantaban y pegaba en el vidrio de la ventana de mi cuarto los calcomemes al estilo «Torpe» (Topper), jugaba sin querer con las palabras cuando a los 7 cantaba en la escuela: “…por aquellos horisueters”. Ahora sigo jugando a diario con ellas, dentro y fuera del diseño. Venía de la Commodore y a los 14 ya manejaba  la PC con PageMaker, Corel 2 y Animator Pro asi que diseñaba una revista barrial, hacía originales láser para un taller de serigrafía, las carátulas de las carpetas, apertura para programa de TV de cable y animaciones para pantallas de boliche rendereadas en 320 x 240 pixels, diseño y venta de tarjetas “full color” y varias otras yerbas gráficas.

Cuando me pidieron diseñar la secuencia de títulos de LOS PARANOICOS la película empezaba con el protagonista disfrazado y desmayado mientras animaba una fiesta infantil. Se me ocurrió que la secuencia sea el sueño que podía estar teniendo, la idea gustó y el sueño está construido con la animación básica de la foto de un mono, que en el desarrollo tiene su peso, y utilizando de fondo una toma que no se había usado en el montaje final, luego como ese “pedacito” de película no existía hubo que hacer la música especialmente. Me gusta esa cara del diseño mas estratégica que hay por fuera de la estridencia de las formas, los colores y las tipografías.

¿Cómo llegaste al lugar donde estás actualmente?
Como me gusta viajar con las palabras intentaré hacer un recorrido de algunas que me trajeron hasta acá: VIDA – 1975 – DICTADURA – ARQUITECTURA – DEMOCRACIA – CALLE – MIELCITAS – 8 BITS – GESELL – COMMODORE – JUGAR – CREAR – TRABAJAR – MONTAÑA – DISEÑO – COREL – TÉCNICO ELECTROMECÁNICO – 147 – PLOTTER – QUICK SIGN – HANGAR – 2001 – HISTORIA – AEROPLANO – MUNDO – COBIJA – GALEANO – PRECOLOMBINO – LULI – CINE – FERNANDO PEÑA – ZITARROSA – GALLO – NEBUR – ESTUDIAR – AFICHES – TITULOS – LOGOS – BASS – FADU – STEFAN – ENSEÑAR – APRENDER – NACHO – OLLEROS – PADRE – JAZMÍN  – EQUIPO – ACORDEON – LUNA – INVENTOS -EXPERIENCIA – MÉTODO – OFICIO – EXPO2023 – COVID – 2020 – VIDA.

Tanto trabajar en películas que presento los proyectos siempre en secuencias, en este caso se trata del diseño que resultó ganador del Concurso de la identidad de la EXPO 2023. Esta película gráfica tiene como protagonistas al mundo, Latinoamérica, un abrazo, colores de la bandera Argentina y códigos que se desprenden con las de todo el mundo. Incluso tanta película que se compuso la “melodía”, pensada para ser silbada como la del Padrino.
Los pixels remiten a la unidad mínima digital, a los códigos QR, lo precolombino y lo cinético, desde el principio la idea fue generar una huella digital rupestre, para ser vista dentro de muchos años, y respetando la estructura circular, presente en muchas de las marcas de esta expo que tiene más de 100 años de historia. Incluso cuando las identidades eran afiches y no marcas.

¿Cómo es tu día de trabajo habitual?
De a poco me fui diseñando mi propia logística con el estudio, mi casa y la escuela de mis hijas en un radio de 5 cuadras. A las 7:45 h dejo a Jazmín en el cole y arranco. Llego al estudio, que comparto con moarqs y en el que trabajamos entre 2 y 8 personas. Riego las plantas, hago números, mate o café, resuelvo lo administrativo, planifico mi trabajo y el de mi equipo, y luego de forma caótica y multi-tasking desde las 10 hago no menos de 15 cosas al mismo tiempo, todo el tiempo, mails, reuniones, almuerzo, escuela, ejercicio, terapia, casa, teléfono, visita a clientes, cada vez más WhatsApp, equipo, proveedores, etc. En ese caos las ideas en la cabeza corren y muchas veces encapsulo un par de horas para bajar, pensar, diseñar y preparar alguna presentación o entrega. En las reuniones me encanta trabajar con el proyecto abierto onda Taller 4 junto a los clientes, y probar cosas en vivo, siempre hay un aporte valioso. A la noche los jueves me encanta ir a dar clases a la facultad, y algunos días post 23 h cuando la casa familia duerme consigo concentrarme, disfruto la noche y el diseño. En otras épocas lo hacía por necesidad, ahora lo elijo.

El nombre de la película ya de por si tenía forma de “puntaje”, los protagonistas de 30 años eran freaks y fans de los juegos de 8 bits de los 80's. Ese fue el punto de partida para diseñar toda la identidad de la película, y una secuencia animada ¡en la que aparece por primera vez en la historia un Fiat Duna en 8 bits! La buenísima música es de COSMO, la banda de el hermano de Seba de Caro, el director.

¿Qué limitaciones encontrás a la hora de diseñar?
Me siento limitado en cuanto a la experimentación técnica, lenguajes, soy muy poco analógico, no boceto casi nunca a mano, recién ahora con mis hijas lo hago de forma compartida. Siento que mi músculo es la compu y mi cabeza como CPU para sumarle ideas. Resuelvo muchas cosas, intento ser rápido y utilizar la mínima cantidad de elementos. Cuando hay algo que no se, intento complementarme con lo que saben y hacen otrxs. En resumen, me encuentro limitado para bocetar de manera políticamente correcta, boceto más con la imaginación, desde chico. Recién ahora con la música estoy logrando una conexión más analógica, aunque el acordeón se trate también de tocar botones, en este caso emiten sonidos regulados con el aire del fuelle.

Cada vez que se va alguien importante (para mí), trato de hacer un homenaje gráfico, en general utilizando solamente tipografía. Cuando partió el flaco tomó forma de I, y volando le dio paso a su luz eterna.

Autopregunta (el entrevistado se hace una pregunta y la responde)
¿Que es lo que más disfrutás en el proceso de diseño?
Disfruto llegar a una idea o diseño que creo simple y/o inteligente, que me haga sentir que puedo defenderlo y argumentarlo conceptual y gráficamente. También disfruto el encuentro, estoy atento a las ideas y palabras de quien me pide el trabajo, quienes participen y de todo lo que lo rodea. De ahí me gusta sacar elementos y convertirlos en diseño, siento que eso cierra un círculo más interesante, involucra al otro en el resultado y yo me siento descomprimido porque la sensación es que la hoja en blanco se empieza a llenar sola. Las llamo sesiones de diseño, con todo tipo de clientes me abre puertas creativas, y con algunxs como Fernando Peña, Damián Szifrón o Marcos López se convierten en experiencias únicas de co-creación.

Ah! También me gusta dar vuelta las palabras, jugar con sus letras y su sentido para descifrar otro. Disfruto mucho la instancia de presentación de los proyectos, la hago cada vez con más humor y más profesional.

Cuando Julia Solomonoff me pidió los títulos para su película me dijo “no quiero nada raro”, solo elegir la tipografía. Ok le dijo, pero luego de ver la película pensé que podía haber una secuencia de inicio sutil, que cruce de forma enciclopédica el mundo del campo, la genitalidad, y la Boyita (un gran invento argentino). Le “vendí” la idea y le dio luz verde para construirla. Cuando la vió le encantó y me puso en contacto con Sebastian Escofet, el músico que le agregó ese piano y esos sonidos con esa capacidad de generar texturas. Unos años más tarde Julia me mando un PDF en Francés con un estudio de la secuencia realizado en la escuela de cine de La Sorbone. Atribuyéndole un montón más de sentidos a lo que uno hace de forma intuitiva.

¿Qué considerás que debería hacer una asociación profesional de diseñadores gráficos? ¿Qué te gustaría que hiciera por vos?
Creo que debería generar un espíritu de cuerpo solidario, plural, variopinto, con obreros autodidactas, profesores y estrellas de rock, todxs compartiendo el oficio, sus secretos, socializando experiencias, derribando mitos y abriendo caminos. Y me encantaría que además me lleve a  otras disciplinas, lejos del diseño, y que me invite con buenos descuentos al cine, obras de teatro, conciertos de música, museos, y a todas esas cosas de las que nos nutrimos y nos encantan a lxs diseñadorxs.

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Nico Risso es socio de la UDGBA.
risonico.com