
Por DG María Laura Garrido | Presidenta UDGBA
Las mujeres han sido parte importante de la historia del diseño, la tipografía, la edición y la impresión y sin embargo hay poco o casi nulo registro de su obra y de sus nombres. Es preciso encarar una genealogía que ponga en valor la inmensa labor de este lado de la historia que quedó invisibilizado.
Sin ánimo de hacer un recorte ideológico ni un reclamo salarial, el tema de la visibilización del lugar de la mujer en el mundo del Diseño es una cuestión que se ha instalado en los debates de los últimos tiempos, afortunadamente. Las diseñadoras, como si tuvieran que hacerse lugar en las filas del reconocimiento profesional a partir de su género, ya han ganado un espacio de cierta paridad en el campo disciplinar, algo que tuvo que reclamarse o, al menos, señalarse para que pudiera ser un tema de valor. Hoy en día existen espacios y autores que se ocupan de estas temáticas, sin embargo siento que estamos transitando, aún, este proceso. Hay reconocimiento en el plano de la actualidad y eso está muy bien porque las profesionales actuales tuvimos que reclamar a partir de la realidad cotidiana pero, ¿qué lectura consciente tenemos –tanto mujeres como varones– de las mujeres que han sido parte de la historia del diseño? Seguramente si le preguntamos a cualquier profesional o estudiante al estilo “Feliz Domingo» que nombre 10 diseñadoras del siglo XX sin repetir y si soplar, le resultaría algo complicado. Y es que no formaron parte de nuestro canon histórico.
Y esto se complejiza aún más si nos metemos en el mundo de la Tipografía; hablar de diseñadoras de letras en la historia, es bastante difícil pero si tenemos que pensar en impresoras, la cuestión se pone peor. Y no es que no hayan existido. Las hubieron, y muchas, pero la historia no las vio, no las reconoció o simplemente las ignoró.
Recientemente estuve leyendo un interesante libro sobre mujeres impresoras editado por Barba de Abejas, llamado Haciendo Libros en la rama materna, Colectivo Distaff Side * que me ayudó a informarme sobre el tema con perspectiva histórica. El texto te hace escuchar las voces de las mujeres que no pude escuchar antes, porque eran esposas o madres de imprenteros, o porque sencillamente no eran hombres.
Recomiendo la lectura de este libro para quienes quieran saber más del tema y aliento a las jóvenes generaciones a que se sumerjan en las aguas de la historia para rescatar a estas almas olvidadas. Yo haré lo mismo y entre todos recuperaremos el lugar que se merecen.
Vale aclarar que el libro citado refiere al mundo europeo, fundamentalmente al anglosajón. Este antecedente nos sugiere hacer lo propio en nuestras tierras, en nuestro ámbito latinoamericano.
Salut!
[*] ¿Qué fue The Distaff Side?
Fue una organización informal de mujeres provenientes del diseño, la tipografía, la edición y la imprenta “y otros lugares donde se encontraron devotas de las artes gráficas”. El grupo nació en Nueva York en la década de 1930 para reponer el lugar de las mujeres en la historia de la imprenta. Su herramienta principal fue la publicación de Bookmaking on the Distaff Side (1937), que “revelaba las contribuciones monumentales que solteronas, esposas y viudas habían hecho a las artes gráficas”. Entre sus filas estuvieron figuras como Beatrice Warde, Jane Grabhorn y Edna Beilenson.
Fuente: Texto introductorio de Colectivo Distaff Side. Haciendo libros en la rama materna, Barba de Abejas, Buenos Aires, 2025.


Conocida como Paul Beaujon, la firma en la publicación de sus textos.

