Por Federico Díaz Mastellone

Si hay un tema de conversación ineludible entre diseñadores gráficos, ese es la presupuestación. Cuánto cobrar un trabajo puede llenarnos de incertidumbre, socavar nuestra autovaloración, y hasta malograr la relación con el cliente; y en ese contexto los tarifarios parecerían ser una solución mágica a todo.

Jorge Piazza es un colega que se preguntó sobre esto hace varios años y, en lugar de elaborar una solución personal, diseñó un sistema que pudiera servir a todos los diseñadores gráficos. Su método se fue perfeccionando en la práctica y abarcando a otras realidades de trabajo.

Así fue que el sábado 31 de octubre la UDGBA convocó a Jorge en Areatres Soho, para que nos hable de cómo presupuestar en diseño.

En el comienzo Piazza explicó porqué, según su opinión, los tarifarios no funcionan. Y realizó luego una serie de ejercicios de “presupuestación intuitiva” con los asistentes, para poner sobre la mesa lo aleatorio que puede resultar esta práctica.

Su método es lógico y parte de la base de poder conocer y estimar los recursos y costos fijos puestos en juego a la hora de sentarse a diseñar. Estos costos, prorrateados por cada hora de trabajo darían algo así como un “punto de equilibrio” (aquel donde el diseñador no pierde plata, ni gana como para poder expandirse) Hago una salvedad: claro que el método es mucho más complejo y contempla variables como la amortización de los equipos, sueldos, un fondo para imprevistos, etc. A todo lo antedicho incluso es aconsejable asignarle un “valor hora” diferenciado a cada tarea que se realiza en el marco del oficio de diseñar. Es decir, por ejemplo, no valdrían lo mismo las horas de gestión con el cliente, que las de control de imprenta y seguimiento del trabajo.
La charla mantuvo un ida y vuelta interesante con el público, donde surgieron temas como los planes de estudio, lo contraproducente del discurso de la “intangibilidad” del diseño gráfico, etc.

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Jorge adelantó incluso que está trabajando en una aplicación informática que simplifica la carga de todas las variables de presupuestación que mencionábamos antes.
Lejos de clausurar la discusión y el debate sobre el tema de “Cuánto cobrar en diseño” creo que el aporte de Jorge Piazza fue más que interesante y plantea una solución concreta y escalable para todos los que hacemos del diseño gráfico nuestra profesión.